domingo, 25 de octubre de 2009

Que Leer?

“LA BRUJULA”

¿QUÉ LEER?

Heberto Peterson Legrand

Hay razones por las cuales las personas tenemos que leer: por gusto o por necesidad, hay quienes no leen ni por necesidad...
Ya sabemos que nuestro país está ubicado entre los que carecen de lectores, nuestro pueblo prácticamente no lee y ello es el resultado de un fracaso tanto al interior de los hogares como de las autoridades educativas. ¿o acaso hay otra lectura?
Nos consta de lo que muchos gastan en rentas de videos, vayamos a los establecimientos donde los rentan sobre todo los fines de semana y nos sorprenderemos de la cantidad de personas que desfilan para adquirir el material.
Lamentablemente muchos padres de familia no ponen condiciones a los hijos para que puedan disfrutar de los videos, para que se hagan merecedores de ello, no pactan con los hijos para que disfruten del derecho a verlos luego de cumplir con otro deber: el de estudiar o leer.
Conozco a un buen amigo que es químico, quien logró formar el hábito de la lectura a sus hijos, de hecho estos leían dos horas diarias y ello les daba derecho a otras actividades. El resultado fue positivo.
Yo creo que el secreto está en la formación del hábito por la lectura que se puede ir logrando poco a poco cuando se empieza desde la tierna edad para que el niño le vaya tomando amor y no odio. En este sentido las motivaciones juegan un papel de primer orden.
Para quienes tenemos o tienen el hábito de la lectura hoy en día con la inmensa cantidad de información que nos llega o a la que tenemos acceso, debemos por necesidad ser selectivos para no perdernos en lecturas que poco o nada nos dejan.
¿Qué leer?, es la pregunta que nos hacemos cuando frente a nosotros tenemos un mundo de libros o información en la computadora.
Debemos leer en atención a donde queremos llegar: ya sea para profundizar sobre determinado tema; por adquirir una mayor cultura; para mejorar dentro de nuestra actividad profesional; para conocer mejor la composición de nuestro país en sus distintos componentes...
Yo creo que no debemos de leer lo que nos cae en la mano sino lo que más nos debe motivar e interesar. Leer por leer no conduce a ninguna parte.
Es conveniente poner cierto orden en nuestras lecturas: valorar la buena lectura, valorar los buenos libros, no dejarnos llevar sólo por la propaganda que no necesariamente promueve lo mejor: No todo best seller es lo mejor.
Hay que eliminar la lectura barata, corriente, que no nos ayuda a crecer como personas, que no aporta nada para nuestra maduración y crecimiento intelectual.
Les decía en cierta ocasión a unos alumnos:- Si les doy cincuenta mil pesos que tiene con Ustedes - pues cincuenta mil pesos-, me contestaron,- y si se los quito ahora- pues nada me dijeron...
Sin embargo, les comente, los conocimientos que han recibido durante sus estudios nadie se los puede quitar porque estos forman parte de Ustedes mismos.
Las buenas lecturas nos enriquecen, nos permiten conocer mejor nuestro entorno, entender mejor el mundo en que vivimos. Las lecturas carentes de valor nos empobrecen y atentan en contra de nuestra calidad de seres pensantes y morales.
Vale la pena que reflexionemos sobre que estamos leyendo y que tanto estas lecturas nos estás permitiendo crecer.
¿Qué leer? ¿pues a donde quieres llegar?...
Formemos en nuestros hijos el hábito de la lectura desde muy pequeños, pero, prediquemos con el ejemplo: que vean que amamos los libros, que los valoramos y cuidamos, que los vemos como maestros que pacientemente nos enseñan, no cometamos el error de exigirles a los hijos lo que nosotros no Hacemos...

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